Inacabado

dimecres, 4 de febrer del 2009

Tu canción se ha vuelto pálida, escuálida como tus huesos, piensas solo en esos versos obsesos, ya te dije, amor, “jamás tires esos besos” y ahora vuelan alto, alto los recuerdos.

Tube el placer de encontrarme a Lucifer en mi vuelta al paraíso, me paró en mi situación y me brindó un gran aviso, “ey, ese corazón, lo veo indeciso, hacemos un trueque: me lo das y te digo lo preciso”. Ajá, acepté, ¿que mas pude perder? Nada mas amor, ya lo puedes ver. Careciendo de corazón y con la alma rota me hicieron buscar en barco la cota del mundo, tortuoso y profundo, a través de tus mares, recordando tantos males que sufrimos, borrando aquello que dijimos casi sin pena, la tristeza me es amena, ahora que no siento nada y ya no soy lo que era: una absurda enamorada. Fría y sin compensación de la ilusión de un recuerdo, mi corazón lejos de mi se tornó negro y ajeno, el veneno me heló la más puta sangre de mis venas, dióxido de carbono multiplicado clonó mis ganas de venganza, donde andó la esperanza que hoy en día falta, aquel pajarito gris que a día de hoy ya no me canta…